Alineaciones
Crónica
El canto del gallo se adelantó en París. Sonó antes de la medianoche. En Francia salió el sol con Dimitri Payet, que salvó el estreno del anfitrión con un golazo de los suyos en el último suspiro. Después de 90 minutos en estado incierto, el Stade de France despertó.
El encuentro inaugural estaba destinado a ser el de Pogba. Después el de Rumanía. Pero fue el partido de presentación de Payet para los que todavía no le conocían del West Ham. Fue la noche en la que lloró cuando se marchó sustituido y aplaudido por toda Francia, no sólo por los que estaban en el campo. Payet no pudo contener las lágrimas como Tatarusanu nada pudo hacer con su disparo.
Sería injusto, no obstante, resumir su actuación con el gol, que no es poco. Es una barbaridad. Pero no fue sólo un fogonazo. A Francia no le sobró fútbol y eso lo encontró en las botas de Dimitri, que maneja las dos piernas con la misma precisión. Con Pogba alejado de los focos, Payet pidió la pelota y se la quedó. Jugó como los cisnes en un equipo de gallos.
Una Rumanía descarada en París
También sería injusto olvidar la actuación del equipo de Iordanescu. Sólo Payet evitó la revolución. La puesta en escena de Rumanía fue inmejorable. Y así fue durante casi toda la noche. Jugó con personalidad y a los franceses les temblaron las piernas. No a todos. No a Payet, un 'hammer' que un martillo en cada pie.
Lloris salvó el gol de Stancu y Francia reaccionó dándosela a nuestro protagonista. Los balones fueron con lazo al área. Giroud desperdició dos y Griezmann otro par. La mejor la escupió el palo en la única jugada en la que no participó Payet. Fue en el único detallazo de Pogba, que abrió al costado y desde allí centro Sagna para que el atlético acabase cabeceando contra la madera.
El partido tuvo más ritmo que las canciones que pinchó David Guetta en el césped de Saint-Denis como si estuviese en un chiringuito de Ibiza. Y Rumanía no se amilanó. Todo lo contrario. Chiriches y Grigore, centrales, despejaron flechas. Kanté, metros más atrás, hizo horas extra con la escoba.
Evra pone la zancadilla y Payet salva a Francia
Rumanía se tomó un respiro al descanso y volvió con las mismas fuerzas. Y otra vez pudo marcar Stancu. Y otra vez asistió Stanciu, el hombre de más talento de los que iban de amarillo. Y esta vez llegó el gol, pero en el otro lado.
Tatarusanu se lució en una volea de Pogba, pero la pifió en la siguiente jugada. Un balón cayó del cielo y Giroud lo metió. Puede que haciendo falta al portero. Ahí no quedaría la cosa. Había partido todavía. Y Rumanía.
Los rumanos igualaron de penalti. Evra cometió una tremenda torpeza en el área y Stancu no perdonó. El lateral francés, con tantos partidos a sus espaldas, tuvo un error de infantil. El empate trastocó Saint-Denis. Hasta que apareció Payet. Sin Griezmann y Pogba, sustituidos, Francia se encomendó al gallo. Y cantó. Vaya si cantó. Que se despierte Europa.


No hay comentarios:
Publicar un comentario